Al principio, durante el desayuno, rozaba mi cara con su mano.
Me acariciaba. Nos acariciábamos.
Con el tiempo, pasó del contacto a las miradas.
Me miraba. Nos mirábamos.
Más tarde comenzó a contarme cotidianidades.
Me hablaba. Nos hablábamos.
Hace un año, mientras preparaba el café, encendió la radio.
La escuchaba. La escuchábamos.
El mes pasado cambió radio por televisión.
La miraba. La mirábamos.
Hoy, al despertar, encontré cambiada la distribución de los muebles.
Nuestras sillas tan cerca de la pantalla.
La tocó. La tocamos.
Si vienes sin mucho tiempo, permíteme que te recomiende:
Ni tanto y Autobiografías Son los que más me gustan.
Además hay una pequeña serie que me entretiene bastante: Relatos del General
Por último, te invito a seguir el juego, si quieres como un comentario, si quieres en otro lugar: Despertares
Varias personas me han comentado que sus preferidos son:
Ultimas voluntades y Personajes Históricos V que, por cierto, a medida que me alejo de éste último me va gustando más.
Y si has llegado hasta aquí buscando nanorrelatos sólo porque el nombre del blog es NANORRELATOS, te dejo aquí algunos reunidos: Nanorrelatos
Ni tanto y Autobiografías Son los que más me gustan.
Además hay una pequeña serie que me entretiene bastante: Relatos del General
Por último, te invito a seguir el juego, si quieres como un comentario, si quieres en otro lugar: Despertares
Varias personas me han comentado que sus preferidos son:
Ultimas voluntades y Personajes Históricos V que, por cierto, a medida que me alejo de éste último me va gustando más.
Y si has llegado hasta aquí buscando nanorrelatos sólo porque el nombre del blog es NANORRELATOS, te dejo aquí algunos reunidos: Nanorrelatos
4 comentarios:
Gran relato acerca de una progresión que puede llegar más allá de la muerte.
Grande!!
paralelas para lelos.
Carlos: Bueno, prefiero ser optimista y pensar que la muerte al menos sana el tedio. Saludos.
Anónimo: Ni tanto.
Vittt: :D:D:D. Abrazos
Publicar un comentario