Si vienes sin mucho tiempo, permíteme que te recomiende:
Ni tanto y Autobiografías Son los que más me gustan.
Además hay una pequeña serie que me entretiene bastante: Relatos del General
Por último, te invito a seguir el juego, si quieres como un comentario, si quieres en otro lugar: Despertares
Varias personas me han comentado que sus preferidos son:
Ultimas voluntades y Personajes Históricos V que, por cierto, a medida que me alejo de éste último me va gustando más.
Y si has llegado hasta aquí buscando nanorrelatos sólo porque el nombre del blog es NANORRELATOS, te dejo aquí algunos reunidos: Nanorrelatos

lunes, 27 de diciembre de 2010

Bolivia

Dice mi amigo Josera que la mina es inhospita: todo lo inunda el polvo de la roca explosionada, invade el aire que se respira y cubre el suelo, mezclado con la humedad, convertido en un limo que congela los pies.
Dice mi amigo Josera que el trabajo es duro: en la mina de Bolivia las condiciones involucionan, todo como hace cientos de años, pero ahora los hombres empujan las carretillas de roca, convertidos en mulas, esperando quizá que les crezcan las orejas.
Dice mi amigo Josera que duele el trabajo del minero boliviano, y que los analgésicos son acordes al dolor: mascar hoja de coca mezclada con lo que llaman lejía y alcohol de noventa y seis para las heridas, como acá, a este lado del mundo, salvo que allá las heridas van por dentro y prefieren beberlo.
Dice mi amigo Josera que buscando protección rezan a un dios que llaman Tío, y no me extraña, tan lejano les debe parecer que no ven naturalidad en decirle Padre.

4 comentarios:

Bicefalepena dijo...

Las orejas de burro, o las orejeras nos han salido a nosotros.
Y ese Pariente, tan lejano de todos que comentas debe estar gozando de la jubilación...
Un abrazo

Pablo Gonz dijo...

Siempre es necesario que la literatura albergue la denuncia. Gracias por darle un lugar.
Abrazos fuertes,
PABLO GONZ

carlos de la parra dijo...

Debemos quitarnos lo burros y organizarnos para legislar acerca de la protección de los derechos del trabajador para que cese la esclavitud moderna .Muy importante que éstos derechos sean IRRENUNCIABLES, pues las últimas modas de contratación tienen clausulas estipulando que renuncia uno hasta a demandar por tribunales.

Sibreve dijo...

Me temo, Carlos, que hay poquitas ganas de legislar nada. Ten en cuenta que para que las grandes empresas tengan beneficios y para que los ciudadanos que votan estén contentos hace falta que en otros lugares haya esclavos. Además están tan lejos que aquí no nos llega el tufo. Saludos.
Bice: Sí, pero creo que no es cuestión de llevar orejeras (nunca hubo más facilidad para acceder a la información). Me temo que es simplemente que preferimos no mirar.
Pablo: El agradecimiento reservalo para aquellos que llevan las denuncias fuera del campo literario, que ellos sí que lo merecen. Abrazos mineros como el hierro.1